Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, sostiene que la inteligencia artificial provocará una pérdida de destreza intelectual en los usuarios, aunque considera que el resultado será positivo porque se desarrollará una mayor capacidad de pensamiento de sistemas. Lo dijo durante una entrevista en el podcast del columnista de The New York Times Ezra Klein, en la que abordó el impacto de la IA en el empleo, la educación y el conocimiento cotidiano.
Huang describió la industria de la IA como una tarta de varias capas. En la base situó la producción física, esa nueva Revolución Industrial que representan las fundiciones. Por encima, los centros de datos, a los que llama "fábricas de IA". Después, los modelos, que no son solo de lenguaje, sino también de química, biología, física, robótica o coches autónomos. Y en la cima, las aplicaciones para servicios legales, salud y manufactura. Para Huang, esta última capa es la más importante y la compara con la electricidad o Internet: el usuario no necesita saber cómo funciona, simplemente pulsa un botón y obtiene un resultado. Según él, con la IA "le preguntas algo y te devuelve la respuesta. Le das un proyecto y vuelve con una solución. Le das una tarea y vuelve habiéndola hecho".
Sobre el temor a la destrucción de empleos, Huang recurrió al ejemplo de la radiología. Afirmó que la IA ya automatiza la tarea de estudiar imágenes escaneadas, pero no ha eliminado el propósito del radiólogo. Según él, esto ha permitido a los hospitales procesar más pacientes y necesitar más radiólogos. Distingue entre "tarea", lo que se puede automatizar, y "propósito", la parte humana que no cambia. Reconoce que hay trabajos, como el servicio al cliente, donde tarea y propósito son lo mismo, pero insiste en que la idea de que la IA destruirá empleos es "fundamentalmente errónea". Añade que hay un ingrediente insustituible: la ambición humana. "El poder de la ambición es la fuerza más grande y la variable que todo el mundo olvida cuando hace previsiones sobre empleo", señaló.
En el terreno educativo, Huang se refirió a un estudio chino con 26.000 estudiantes de secundaria que usaban IA para hacer los deberes. Las notas subieron un 18% y el tiempo invertido se redujo un 30%. Sin embargo, en exámenes sin acceso a IA realizados seis meses después, las calificaciones cayeron un 20%, y en las pruebas de acceso a la universidad hasta un 24% en dos años. Es decir, se hacen las cosas más rápido, pero no se aprenden habilidades a largo plazo. Ante esta evidencia, Huang no discutió los datos, pero sugirió que quizá haya que encontrar nuevas habilidades. "Prueba a que un niño haga una división larga. Las tablas de multiplicar se olvidan, como hacer raíces cuadradas. Las matemáticas básicas se están olvidando. ¿Importa de algo?", planteó. Él mismo se respondió: "No creo que importe". Y confesó: "No conozco mi dirección". Cuando el entrevistador puso en duda esa afirmación, Huang se reafirmó y contó que un día, al echar gasolina, necesitaba el código postal y no lo conocía. "Tampoco conozco mi número de teléfono. Me olvido de esas cosas y puedo vivir sin saberlas", dijo.
Ezra Klein le planteó la preocupación de los profesores por la pérdida de capacidad de atención y comprensión lectora, habilidades que no se pueden delegar en una calculadora o una app y que son la base del pensamiento creativo. Huang respondió: "Vamos a perder algo más de destreza intelectual, pero seremos mejores pensadores de sistemas". Para ilustrarlo, recordó su primer chip con 200 transistores, de los que conocía cada uno por su nombre. Hoy los chips tienen miles de millones y ningún ingeniero puede replicar ese conocimiento. Sin embargo, sostiene que los ingenieros actuales son "mucho mejores pensadores de sistemas" de lo que él era al graduarse. "Parte del conocimiento del nivel más bajo se ha perdido", admite, pero lo que se gana es el saber de alto nivel. Su conclusión es que siempre habrá gente interesada en el conocimiento profundo, pero el usuario de a pie podrá usar cualquier cosa sin tener que "lidiar con cálculos, física y química cuántica", simplemente beneficiándose de la tecnología.